En el devenir diario, a menudo tenemos ganas de abandonar la lucha. Especialmente cuando nos tocan momentos difíciles. Es allí donde muchos de nosotros entramos en un estado de tristeza, depresión, stress y  ansiedad, nos invade la  DESESPERANZA.

Entonces pensé en muchas personas a quienes he encontrado en el devenir de la vida que me decían ¡Qué difícil la lucha!... parece que no doy más… me estoy enfermando… no vale la pena el esfuerzo de tantos años…

Es que para seguir caminando en la vida, debemos tomar fuerzas de lo alto. Por eso quiero inspirarme en estas líneas y decirles ÁNIMO! NUNCA PIERDAS LAS ESPERANZAS DE UN MAÑANA MEJOR!!!

Lo importante es que siempre tengas CONFIANZA en ti mismo, ya que seguramente muchas veces pasaste por momentos difíciles y pudiste salir adelante.

Empieza a observar y aprender de lo que nos enseña la naturaleza. Siempre que hubo tormenta, al otro día sale un sol maravilloso con un cielo azul. Fíjate cómo cantan los pájaros, cómo las plantas están resplandecientes, eso es lo que va a pasar en tu vida. Van a haber momentos de mucha tristeza, angustia, desesperación, estrés, ansiedad, pero lo importante es que nunca pierdas las esperanzas  de días mejores.

Esto no quiere decir que te abandones a esperar quien sabe qué, lo que te quiero transmitir es que te deberás ESFORZAR Y SER VALIENTE  para que no continúes en el mismo estado, y poder cambiar tu vida.

Comienza a valorarte y valorar lo que tienes, tal vez talentos que no los has cultivado, una familia que te acompaña o posiblemente un amigo que te está tendiendo su mano para ayudarte… Son ellos simples instrumentos que la vida pone a tu alcance para que te levantes y sigas caminando.