Quiero darte fuerzas, deseo alentarte, para saber que no todo está perdido, que no existen ni tiempos ni edades para amar, para entregarse, para ofrecerse, para servir, para ser feliz sirviendo a los demás, para saber que “Todo es Posible” a los veinte, a los cuarenta o a los setenta. Que somos parte de este maravilloso universo que todos los días se renueva, renace, y vive. Que somos como árboles, que esperan permanentemente la primavera para seguir floreciendo año tras año aun sabiendo que deberán soportar las heladas y el viento.

No sé qué edad tienes, querido lector o lectora, pero estoy segura de que lo mejor de tu vida todavía está por llegar, porque no existe ningún tiempo mejor que el próximo segundo que vivas. Porque dependerá de ti modificarlo para sentirte vivo, feliz y realizado con quienes tienes al lado, con aquellas personas que amas y que te aman y que son el regalo más preciado que Dios ha puesto en tu camino. O puedes quedarte a observar cómo pasa la vida y quejarte de no tener mejor suerte.

¡Vamos anímate! ¡Inténtalo!, todo depende de ti.

Nadie mejor que tú mismo para levantarte y seguir andando. Comparte tu vida de la mejor manera, ofrece lo mejor que hay en ti, da tu corazón y no te andes lamentando por lo que te falta. Aprovecha y disfruta de todo lo otro que tienes y que a veces, por tan obvio, no le das importancia.

¿Te pusiste a pensar cuántos no tienen las posibilidades que tienes tú? Vamos, disfruta y agradece por tus sentidos. Da las gracias por poder leer estas líneas, y por tus manos que sostienen estas hojas, agradece por todos los seres queridos que te acompañan en tu vida: el hogar que tienes, el techo que te cobija, la familia que te contiene.

Agradécele a la vida por la persona que tienes al lado, el hecho de que hayas podido levantarte esta mañana.

¡Vamos!, tienes todo un día para aprovechar, tienes todo un día para vivir, vívelo al máximo.

Has comenzado un nuevo día…, y eso ya es bastante.

Lo que hagas hoy y cómo lo enfrentes dependerá exclusivamente de ti. Acuérdate de hacer algo por alguien, aunque sea tan sólo por hoy, mañana será otro día, porque siempre: “Todo es Posible”, si es que así te lo propones.