Nuestro crecimiento espiritual no lo habremos de encontrar a través de grandes tratados, sino con el simple hecho de vivir en armonía con todo aquello que decidimos profesar. Si buscamos amor, vivamos irradiando amor, si buscamos paz, transmitamos paz. Si queremos que nos traten bien, seamos nosotros los primeros en tratar bien a quien tenemos al lado. Abramos siempre la puerta de la tolerancia y practiquémosla. Estemos abiertos todos los días a aprender algo nuevo: es la única manera de crecer espiritualmente.

Limpiemos todos los días nuestros corazones de las injusticias recibidas; perdonemos y aliviaremos nuestra carga.

Para cambiar a los demás, primero debemos cambiar nosotros, nuestras actitudes, nuestro temperamento y nuestro carácter. Todo cambia si estamos dispuestos al cambio. Los fracasos no existen si sabemos mirar más allá del simple hecho y de la acción. Siempre que una puerta se cierra, habrá otra que se abra, dependerá como dijimos anteriormente, de si estamos dispuestos a seguir abriendo puertas, si estamos realmente dispuestos a seguir avanzando y encaramos el futuro con seguridad, sabiendo que tenemos nobles propósitos.

Cuando comiences ese cambio interior apoyado en Dios, confiarás en ti mismo, y cuando confíes en ti, confiaras en los demás. Sentirás expandir tu corazón, sabiendo y descubriendo la inmensa capacidad de amar que tienes, y cuando llegues ahí, no te detengas, a pesar de que habrá muchos que intentarán que vuelvas a tu egoísmo para cubrirte y protegerte de algunos dolores que te causarán algunas personas. Todo te vuelve en la vida, dependerá de qué elección tomes para alcanzar ser feliz, si das amor, recibirás amor, si emites críticas, estas te llegarán.

No cargues en la mochila de tu espalda el peso de la duda y la indefinición, decídete a realizar cosas. Borra de tu lenguaje la palabra “debería” vista como una obligación y ponte hacer lo que realmente te gusta de la vida. Seguramente al final del día estarás un poco más cansado físicamente, pero mucho más liberado de tus propias presiones. Ten confianza en ti y ponte a trabajar sobre ello.